viernes, 21 de noviembre de 2008

Domingo Terrible


Una vez escribí que no quería escribir más. Después me quedé sin tinta, y en lugar de seguir viviendo, me desesperé buscando otro bolígrafo. Era domingo, nadie trabaja los domingos.
Me desplomé en el sillón ahogada por la angustia. Enseguida se me ocurrió la idea de escribir en el ordenador, pero la luz se había ido. Sin teléfono y sin vecinos, nadie que me prestase acaso una pintura. Y pensé que había de ser más importante estar vivo que la necesidad de escribir, que cuántas veces habría escrito sobre ello. Pero, qué pasaría si no pudiera dejar constancia de lo que siento, fue algo inconcebible para mí.

Tomé una aguja y me abrí una herida en el dedo. Aún conservo la hoja manchada, inundada con las letras borrosas y pegajosas.

Apenas puede leerse y la presentación es imperdonable, tampoco pude escribir demasiado porque afortunadamente o por desgracia mis heridas cicatrizan deprisa.

Sin embargo es, probablemente, el texto más sentido que he escrito.


9 comentarios:

irina dijo...

probablemente la angustia más terrible sea la más difícil de explicar.
declaro este texto como uno de mis textos favoritos tuyos,me encanta,y punto jaja

un beso grande,no dejes de escribir,ni de sentir,ni de nada de eso...eres una de mis personas favoritas,te quiero :))))

volvoreta dijo...

ya había tenido el placer de leer este texto, creo que en su momento aprecié su sencillez pero a la vez su mensaje potente, que decirte, que sabes expresar tus pensamientos como nadie

un beso preciosa

Anónimo dijo...

sin palabras Sara.

Sabes? cuantos más textos tuyos leo más me viene a la cabeza..........es muy Sara


enhorabuena por ese cerebro que te tu solita has conseguido que brille y que tod@s tus seguidor@s podamos disfrutar y aprender con tus escritos.


muchos besos ambadera mia

Anónimo dijo...

"Me alegro de que sigas entre las mías,de una u otra manera" juss


que bonito y que bien definido pequeña. yo también me algero y mucho


muakaambada

Roberto Tega dijo...

Buah buah.
Ya me estoy enganchando a tu blog

Esos relatos cortos me recuerdan a las idas de olla que escribo yo pero con calidad.

Te sigo leyendo

Un saludo

rosebud_za dijo...

Sentido texto... eso seguro. Y es que hay momentos que nos sentimos deseosos de escribir, de contarle a alguien lo que sentimos, aunque sólo sea para organizarnos a nosotros mismos.

Saludos.

Herzeleid dijo...

Qué sería de la vida sin la tinta...
Yo también escribo los domingos :)

Anónimo dijo...

escribir siempre se puede, otra cosa es que haya algo sobre lo que ecsribir en la cabeza d euno..

Reisa dijo...

guau... creo que de los textos que he leido tuyos, este es el que mas me ha gustado... sigue asi...

un besito