lunes, 4 de agosto de 2008

Pasaje a Nocturna


Daba vueltas en la cama tratando de dormirse, empapando las sábanas en sudor y deseando que amaneciera de una vez. Por fin, exhausta, se quedó dormida. Las horas de sueño pasaban como segundos.

Sin embargo, al despertar, comprobó que todavía era de noche. Lo supo con toda certeza por la luz azulada que incidía sobre una esquina de la habitación.


"Por la noche se ve mejor la luz", se dijo. Y entonces supo que había entrado en Nocturna.